Casas · · 4 min de lectura
Mural en casa: cómo es el proceso y qué preparar antes de pintar
Elegir la pared, boceto previo, preparar la casa, pintura para interior y cuidados: guía práctica para encargar un mural en tu casa en Madrid.

Pintar un mural en casa no es como encargar un cuadro: la obra se hace en tu pared, dentro de tu día a día, y conviene saber qué va a pasar antes de que llegue el primer bote de pintura. Esta guía es para particulares en Madrid que están pensando en un mural para el salón, la habitación de sus hijos, un patio o una terraza, y quieren entender el proceso, qué preparar y cómo cuidarlo después.
Paso 1: elegir la pared (y mirarla con ojos de pintor)
No todas las paredes piden lo mismo. Antes de pensar en el diseño, fíjate en tres cosas:
- Dónde está. Interior o exterior cambia el tipo de pintura y la protección final. Un patio recibe sol, lluvia y cambios de temperatura; un salón, no.
- En qué estado está. Humedades, desconchones o grietas hay que resolverlos antes. Un mural sobre una pared que se está deteriorando dura menos.
- Qué hay alrededor. Enchufes, interruptores, una ventana, un farolillo, una planta. Lejos de ser un estorbo, pueden formar parte del diseño.
Esto último es lo que más diferencia a un mural hecho a medida. En el mural del patio de una casa en Madrid que pintamos, la propietaria quería renovar una pared deteriorada. Usamos el farolillo que ya había como punto de nacimiento de una cascada pintada, de modo que por la noche la luz real ilumina el agua, y conectamos los árboles y macetas del patio con la vegetación del mural.
Paso 2: fotos, medidas e ideas
Para darte un presupuesto ajustado hace falta poco: fotos de la pared de frente y del espacio completo, medidas aproximadas (alto y ancho) y una idea de lo que te gustaría. No hace falta que llegues con el diseño cerrado. Sirven referencias, colores que ya tienes en casa, un recuerdo, un paisaje, el animal favorito de tus hijos o simplemente una sensación: calma, energía, profundidad.
Si es una habitación infantil, piensa también en que el niño crece. Un mundo propio con personajes inventados suele envejecer mejor que un dibujo de moda, y evita usar personajes con licencia de terceros.
Paso 3: el boceto sobre tu pared
Antes de pintar deberías ver el diseño montado sobre la foto de tu pared. Así compruebas la escala, cómo convive con los muebles y si encaja con la luz de la estancia. Es el momento de pedir cambios: mover un elemento, cambiar un color, simplificar una zona. Cambiar un boceto es fácil; cambiar una pared pintada, no tanto.
Paso 4: preparar la casa para los días de pintura
Un buen estudio protege suelos y muebles y limpia al terminar, pero puedes facilitarlo mucho:
- Despeja el frente de la pared. Retira cuadros, estanterías y objetos frágiles cercanos. Los muebles grandes se pueden apartar y cubrir.
- Acuerda horarios. Pintar en casa implica convivir unas horas con el artista. Conviene fijar de antemano los días y franjas.
- Piensa en la ventilación. Toda pintura contiene disolventes en mayor o menor medida. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. recomienda «proporcionar la máxima ventilación cuando se esté pintando». En una habitación infantil, lo prudente es ventilar bien durante y después, y seguir las indicaciones del fabricante antes de volver a dormir en ella.
- Mascotas y niños, a otra estancia mientras se pinta.
Qué pintura se usa en interior
En interiores se suele trabajar con pintura plástica al agua. En España, el Real Decreto 227/2006 obliga a que las pinturas para paredes y techos interiores indiquen en la etiqueta su contenido máximo de compuestos orgánicos volátiles (COV) y fija un límite: 30 g/l para los acabados mate y 100 g/l para los brillantes (los aerosoles quedan fuera de esta norma). Puedes pedir al estudio que te diga qué productos va a usar y comprobarlo tú mismo en la etiqueta.
Cuánto se tarda
Depende del tamaño de la pared y del nivel de detalle. Un diseño sencillo de colores planos se resuelve antes que un paisaje con degradados y profundidad. Lo importante es que el plazo quede escrito en el presupuesto junto con lo que incluye: diseño, boceto, materiales, protección y limpieza. Si te lo dan como «lo que tardemos», pide una estimación.
Cómo cuidar el mural después
- Deja curar la pintura. Aunque al tacto parezca seca, evita apoyar muebles o colgar cosas sobre el mural los primeros días; el fabricante indica el tiempo exacto.
- Limpieza suave. Un paño húmedo sin productos abrasivos. Nada de estropajos.
- En exterior, protección. Sol directo y lluvia desgastan antes; un barniz protector alarga la vida del mural.
- Guarda fotos. Si algún día hay un golpe o una mancha, el artista puede retocar la zona con los mismos colores.
¿Por dónde empezar?
Haz dos o tres fotos de la pared, mide de forma aproximada y apunta qué te gustaría sentir al entrar en esa estancia. Con eso ya podemos empezar. Mira cómo trabajamos los murales para casas en Madrid o pídenos presupuesto sin compromiso.
Escrito por el equipo de Dale Color
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